Una cama, por favor
Pacientes y familias de todas latitudes del departamento, y del pa铆s, se estremecen cuando el m茅dico les anuncia que debido a las caracter铆sticas de la enfermedad, deben remitir al enfermo a la capital por cuanto all铆 se encuentran los hospitales y cl铆nicas en donde el personal de salud con los m茅todos y los recursos, pueden manejar adecuadamente al aquejado.
Sin embargo, tambi茅n dentro de las entidades de atenci贸n en salud de la capital, el fen贸meno asistencial se presenta, cuando el enfermo es dejado en el servicio de observaci贸n y la cama solicitada en esa entidad u otra, a donde puede remitirse el paciente, no aparece dentro de un tiempo razonable.
Igualmente, le anuncian al paciente que para hospitalizarse para tratamiento quir煤rgico, o m茅dico, debe esperar en su casa de habitaci贸n hasta que sea convocado.
Los m茅dicos son los que tienen menos responsabilidades sobre la ubicaci贸n o no de una cama para su paciente, este es un problema eminentemente administrativo en el cual intervienen cuando dialogan con los colegas de la entidad receptora del paciente para identificar y justificar la urgencia de la remisi贸n para diagn贸stico y tratamiento, y en algunos casos para rehabilitaci贸n.
Este es un problema permanente que puede estar dado por varias circunstancias que implican responsabilidades institucionales frente a los afiliados a cualquier sistema de protecci贸n en salud.
No es la cama por s铆 sola, es, de Perogrullo, la implicaci贸n que tiene desde el mismo instante de un mejor estar, si as铆 se puede decir, del enfermo, a lo cual tiene pleno derecho. La estaci贸n, m谩s all谩 de unas horas en los sitios de urgencias u observaci贸n y cuando ya se ha definido la hospitalizaci贸n, es un tr谩nsito que debe ser corto, si se prolonga esta espera vienen las consiguientes mortificaciones y sensaci贸n de desamparo por parte del paciente y en no pocas ocasiones el retardo en la terapia.
Pero pasan las horas y las horas, incluyendo d铆as, sin la obtenci贸n del esperado sitio con sus complementos de atenci贸n en salud. Se desespera el enfermo a cada instante, con la consiguiente incertidumbre sobre su futuro inmediato y pron贸stico de su padecimiento que puede hasta involucrar la vida del paciente. La familia por consiguiente, sufre tambi茅n.
Cuando cerraron el Hospital de Caldas uno de los argumentos que sustentaba la decisi贸n, fue el n煤mero suficiente de camas en otras entidades. A esta falsa premisa se adhirieron importantes personas. Hoy la situaci贸n debe ser informada y analizada por las autoridades de salud.
Porque la primera causa de la negaci贸n de camas podr铆a ser la insuficiencia de las mismas en Manizales, incluyendo las unidades de cuidado intensivo en sus diferentes modalidades. Hay que preguntar tambi茅n si el segundo nivel de atenci贸n en salud est谩 operando suficiente y plenamente en todo el departamento, con las consiguientes remisiones y contra remisiones de pacientes, para descongestionar la capital.
Los dem谩s or铆genes de la falta de camas pueden resumirse en: Las Entidades Promotoras de Salud, EPS, tienen una contrataci贸n muy restringida en las diferentes Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud, IPS; los enfermos y sus enfermedades tienen restricciones, lo que quiere decir que las camas disponibles no son para todos; que los m茅dicos est谩n remitiendo m谩s de lo conveniente, por razones de la instituci贸n remisora o de las cualidades de cada m茅dico que influyen en la atenci贸n de los pacientes; que la presi贸n por una cama es tan elevada que la disponibilidad no alcanza a ser suficiente ni para Manizales ni para el resto del departamento y que las especialidades tanto de camas como de m茅dicos solicitadas no est谩n disponibles. Otras ra铆ces que deben desglosarse.
Entre estas 煤ltimas causas, pero no la de menos impacto, se encuentra el factor financiero que trasciende todo el Sistema de Atenci贸n en Salud, SAS. De nuevo, la intermediaci贸n como est谩 planteada causa severos tropiezos en las IPS, en donde hace falta una Superintendencia m谩s comprometida.
Lo lamentable es que siguen minuto a minuto, suplicando pacientes, familias y m茅dicos: Una cama, por favor.
Todo es responsabilidad del Estado.
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