Retos políticos

2010-04-08 00
opinion
Una de las principales noticias derivada de las elecciones del pasado 14 de marzo es que el próximo Congreso será dirigido, o manejado, desde una cómoda hamaca de una famosa finca del departamento de Córdoba; los 28 senadores del partido de la U y los 22 o posiblemente 23 del partido Conservador, así lo indican, pues las mayorías del Congreso ya quedaron listas. Los electores colombianos, con pésima memoria, perdonaron las bellaquerías del AIS, la estúpida emergencia social, las chuzadas del DAS y otra serie de situaciones, que están llevando al país político por el despeñadero.
Con el mayor respeto con los uribistas, no existió el tal "avance" o consolidación de la "U" en el Senado actual, pues con la entrada de los tránsfugas o voltearepistas en el 2009, quedaron con 30 senadores y eligieron únicamente 28, es decir, perdieron 2. El partido Conservador, hasta el momento de escribir este artículo, tenía 22, pero no fue el triunfo arrollador en las urnas que anunciaban los titulares de prensa; lo anterior sin mencionar la pelea a muerte entre Noemí y Uribito, con insultos en TV, que puede significar una posible división, generando esto un importante protagonismo en la elección del próximo presidente de Colombia, por aquello de las coaliciones futuras.
Raro, sorprendente y para mirar con microscopio y posiblemente con tapabocas, el resultado del PIN. Se presentó como un nuevo partido, inicialmente llamado ADN, siendo la suma de tres partidos, (Convergencia Ciudadana, Colombia Democrática y Colombia Viva), eligiendo nueve senadores, uno de ellos, el hijo de la famosa "gata" ¡Jesús credo!
El caso más dramático es el del Polo Democrático, un partido joven, pero con desplome de votos, pues pasó de 11 a ocho senadores. Llama la atención la alta votación del senador Jorge Robledo, siendo el triunfo del voto de opinión sobre las maquinarias tradicionales, incluso dentro del mismo Polo. Llegaron caras nuevas como Iván Cepeda, Mauricio Ospina (hermano del Alcalde de Cali e hijo de Iván Marino Ospina, antiguo dirigente del M19) y Camilo Romero. La renuncia de Jaime Dussan como Presidente del Polo, fue una decisión noble, oportuna y necesaria. Han cometido muchos errores, los cuales deben ser objeto de una profunda reflexión y autocrítica, para no llegar a una futura debacle. Existen coyunturas adversas como el seguimiento del DAS a la oposición, con montajes mediáticos preelectorales que hacen mucho daño, pero aún no existe un desmoronamiento total.
Para resaltar, la campaña fresca del Partido Verde, con un excelente candidato a la Presidencia de la República; formaron un equipo de trabajo serio, siendo un ejemplo para todos, incluido el país nacional, con excelentes resultados y una buena oxigenación a la maltratada democracia colombiana.
Si hablo de mi Partido Liberal, debo decir que, un partido tiene que tener rigor, respeto por las personas que lo conforman, no ser excluyente y tener disciplina; pero disciplina democrática, sin imponer candidatos a las corporaciones públicas, simplemente por ser amigos del director o jefe del partido. No se aprovechó la reciente convención nacional del partido para refundarlo, pero a lo bien, realizando y promoviendo programas modernos basados en la filosofía social demócrata y no en políticas neoliberales, con mecanismos dinámicos pero respetuosos con los libre-pensadores. Eso se dice fácil, pero es complicado, por los cantos de sirena y el clientelismo que patrocinan desde la Casa de Nariño. Si seguimos como vamos, nos vamos a convertir en un "bonsái", dejando de ser ese árbol frondoso de hace unos pocos años. Dejemos a un lado los egos y las famosas comisiones y vacunas; recuperemos la autonomía política, pero de una manera nítida y transparente. Cimentemos un partido de centro-izquierda, pero con un profundo respeto por la transparencia, la honradez, la lealtad, la bondad, la probidad, la rectitud y la integridad. Salgamos de esa letrina, en la que otros quieren reposar y pernoctar.
Recuperemos esa gallardía y ese donaire de Luis Carlos Galán y de Carlos Lleras Restrepo. El partido Liberal puede volver a tener esplendor, brillo, magnificencia, rumbo y generosidad. Dejemos la mezquindad y la sordidez a un lado.
Hablando de la parroquia, Caldas obtuvo más de 54 mil votos liberales, lo que demostró a la Dirección Nacional, que sí podíamos elegir un senador liberal en nuestro Departamento, pero no el impuesto por ellos. Faltó hacer una consulta departamental en la convención anterior, y allí haber elegido el candidato bajo unas reglas nítidas y transparentes; lógicamente en esa consulta podría participar el Dr. César Gómez Estrada, un hombre decente, recto, honorable, honesto y probo. Pero... los liberales de la base y por convicción, no se dejan imponer candidatos, así tengan las virtudes de César.
P.D.: Felicitaciones a Adriana Franco, mi gran amiga. Tiene una gran responsabilidad; es muy capaz, brillante e inteligente.



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