'Monchito', medio siglo de pincelazos al ruedo

2010-01-11 00

Carlos Eduardo García

Redactor/El Pregonero

Manizales

 

monchito

'Monchito' cumplió medio siglo velando por un ruedo. Ayer se le rindió homenaje al iniciar la corrida y hasta el diestro español

De 55 temporadas taurinas de Manizales, Ramón Antonio Salazar Bernal ha pisado el ruedo en 50 de ellas. No es un matador ni un subalterno, pues solo llega armado de una carreta y una pala. Se trata del monosabio más antiguo de la Plaza de Toros de esta ciudad.

Hoy en día tiene 75 años y miles de recuerdos de toreros, novilleros, cuadrillas, toros, ganaderos y personajes del mundo taurino. 'Monchito', como le dicen sus conocidos, llega después de cada faena al ruedo para ocuparse de la sangre que queda en la arena y de los despojos de las banderillas.

“Antes mi oficio era arrear ganado, hasta que Francisco Vallejo, un matarife de la antigua central de sacrificio del barrio San José, me ofreció trabajar en la Plaza de Toros. Seis años laboré como voluntario y me amanecía barriendo este lugar. Luego pasé a ser monosabio activo y aquí sigoâ€, relata 'Monchito', lleno de vitalidad a pesar de su edad.

 

Honor a su trabajo

Hasta hace poco, este veterano monosabio vivía en lo que él llama “un rancho de esterillaâ€, ubicado en el barrio El Nevado. Sin embargo, como tributo a medio siglo de labores, varias entidades públicas y privadas se dieron a la tarea de otorgarle una casa en el sector de Samaria.

“Fue una sorpresa. Un día cualquiera me pusieron a hacer las vueltas y cuando nos dimos cuenta de que nos iban a regalar una casa, no hicimos más que ponernos a llorar de la alegríaâ€, cuenta el monosabio.

Actualmente vive allí con su hija Martha Lucía y tres nietas.

 

Satisfacción

A 'Monchito' su oficio le llena de orgullo, pues le ha permitido ver tantas novilladas y corridas como pocos han logrado. Dice los toros son su felicidad y por eso disfruta de cada temporada.

Aunque las faenas que matadores y novilleros realizan en la Plaza de Toros de Manizales se llevan la atención y los aplausos de la gente, el dibujo de la fiesta brava se completa y embellece con el color, la línea y la textura del ruedo.

En esa arena que tantas figuras han besado, 'Monchito' seguirá dando su inadvertido pincelazo para dejar listo el escenario, el fondo en el que danzan toro y torero, al son del capote y la muleta.




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