Limitaciones de los columnistas
2010-02-22 00
Las directivas del CPB han invitado a varios comentaristas a este foro y les han preparado unas preguntas. La primera de ellas es si deben ser columnistas quienes tuvieron o tienen vÃnculos con el poder polÃtico o algún gobierno. Curiosamente no preguntan si lo deben ser quienes tienen vÃnculos con el poder económico, lo que serÃa igualmente relevante. Es casi imposible encontrar alguien que no tenga vÃnculos personales o familiares con la polÃtica, el capital, y en general con el poder, el gobierno o la oposición. Quizás lo que está implÃcito en las dos preguntas es si debe evitarse que los columnistas utilicen sus escritos obtener beneficios económicos o polÃticos. Esto es indeseable, sin duda y no deberÃa permitirse. El columnista deberÃa imponerse la regla de no escribir sobre aquellos temas que le pueden reportar indebidamente beneficios personales. Esta es una regla obligatoria. Pero ¿deberÃamos impedir que si alguien pertenece, por ejemplo, al partido Conservador utilice sus columnas para defender las ideas de ese partido o para apoyar a sus candidatos? La respuesta es probablemente no.
La idea es que florezcan muchas ideas y que haya conflicto entre ellas para contribuir al pluralismo en un democracia. La uniformidad es enemiga de la creatividad y de la libertad. Además, permitir que solamente expresen opiniones quienes carecen de experiencia, o quienes no pueden tener conflictos, es concederles el monopolio de la opinión a los que posiblemente no tienen nada importante que decir o no están suficientemente equipados para defenderse contra un "mejor contrario".
Es necesario que quien esté incurso en un conflicto de interés lo declare. Cuando tuvimos el extenso debate a favor o en contra del TLC, no siempre declaraban los columnistas que sus opiniones eran las que les convenÃan a sus empleadores o las que ellos deseaban que se propagaran, y algunos medios les dieron un foro desproporcionadamente amplio a los representantes de esos intereses. Esto va en contra del equilibrio informativo..
Es legÃtimo que un medio le brinde a un miembro del gobierno la oportunidad de defender un punto de vista o una decisión de gobierno en una columna, pero no es tan claro que sea conveniente que ese funcionario sea columnista habitual. Lo mismo aplica en el caso de personas que ocupan cargos de importancia en empresas privadas. Pueden aportar legÃtimamente a la formación de opinión pública, pero es mejor que lo hagan sobre otros temas. El CPB pregunta al respecto, ¿qué hacer con los columnistas que son asesores de imagen de empresas? Lo deseable serÃa, en ese caso, que no escribieran u opinaran sobre esas empresas, ni siquiera cuando declaran que existe un conflicto de interés. Hay cosas que son incompatibles, y una de ellas es cobrar por lo que uno escribe a alguien distinto del medio que lo emplea.
También pregunta el CPB ¿de qué libertad gozan los columnistas en los medios nacionales? En casi 30 años que voy a cumplir escribiendo, 16 de los últimos semanalmente en la prensa nacional, he escrito con plena libertad. Pero nadie está exento en Colombia, como lo acaban de comprobar Maria Elvira Samper, Rodrigo Pardo y sus colaboradores, de que un dÃa le digan que se vaya porque molesta a alguien poderoso.
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