La Cámara Gremial de la Leche

2010-07-22 00

opinion

Colombia produce leche en todas sus regiones. Es una actividad que sirve de sustento a la inmensa mayoría de familias ganaderas, especialmente de las más pobres, para las cuales su venta se constituye en el ingreso principal de subsistencia. Su problemática y su estructura de producción obligan necesariamente a tener una visión compartida, que incorpore las características regionales, los sistemas de producción y hasta los temas sociales, para habilitar una mejor articulación entre todos los actores, con la exclusiva finalidad de construir y concertar posiciones e instrumentos capaces de conjurar las críticas circunstancias por las que atraviesa esta actividad.

Para tal propósito se creó, el pasado 7 de julio de 2010 a instancias de Fedegán, la Cámara de la Leche. Será el escenario donde los productores se encontrarán, cada quien desde la esquina de sus intereses válidos pero todos unidos, para construir los consensos básicos, derrotar la desarticulación y la dispersión gremial que ha reinado en el sector lechero y que ha sido la razón de los desequilibrios entre el productor primario -el ganadero-, la industria y el consumidor, y para exigir del Estado la reversión del proceso de olvido del campo colombiano y las condiciones para su modernización de cara al nuevo entorno económico internacional signado por tratados de comercio.

Ese es el sentir de todas las agremiaciones fundadoras de la Cámara, desde aquellas que en el ámbito regional representan a territorios tan disímiles como la Costa Caribe, a través de Asoganorte, o el trópico alto, con gremios de reconocida trayectoria como Sagan en Nariño, Fabegan y Asogaboy en Boyacá, y Fedelan en Antioquia; o asociaciones de criadores de razas puras y especializadas en leche, como Asoayrshire, Asojersey, Asosimmental, Asonormando, Asopardosuizo, Asocebú (Gyr y Guzerat) y Asocriollo; organizaciones vinculadas a sistemas de producción como Asodoble, Ucebul y Unaga; y otras asociaciones y comités como la Asociación de Ganaderos de Facatativá, el Comité de Ganaderos de Zipaquirá, en Cundinamarca; y Comité de Ganaderos de Caldas.

Los productores de leche tendrán en la Cámara, la oportunidad de tener una expresión mucho más consolidada, identificada solo con la defensa del productor de leche, para así llegar a la instancia del Consejo Nacional Lácteo, que es un órgano consultivo del Gobierno en donde tienen asiento representantes de los diferentes eslabones productivos, como la industria, a debatir los genuinos intereses de los productores.

El nuevo organismo será por tanto, un punto de encuentro, de análisis y de concertación de política, con muchos retos y tareas por delante. El sector no puede dejar de lado que al margen de las dificultades derivadas de la firma de los TLC, sigue teniendo graves problemas estructurales: mucha leche (6.500 millones de litros al año) y poca capacidad de procesamiento (2.850 millones); muchos productores (más de 400 mil) y solo cinco industrias procesan el 72%; y mucha leche destinada a los estratos altos (172 litros/año) y poca a los estratos bajos (34 litros/año). Por eso antes, de cada $100 que pagaba el consumidor, 70 eran para el productor. Hoy, a duras penas, le llegan $43. Sin embargo, los costos de producción continúan siendo exageradamente altos.

Esta nota de bienvenida de la Cámara de la leche no puedo terminarla sin resaltar la figura de su primer presidente, Felipe Calderón Junguito, un ganadero comprometido y con una trayectoria de más de 40 años en el sector, el cual, no dudamos, se convertirá en el catalizador de la problemática que afecta a todos los lecheros y un vocero válido para esta difícil coyuntura.




Test