Intervenciones e intromisiones del tercer tipo

2010-05-17 00
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La arremetida contra Juan Manuel Santos del presidente venezolano produjo un rechazo casi un谩nime pero ha sido objeto de interpretaciones contradictorias. Al gobierno le pareci贸 que era un asunto de vital importancia, pero otros, aunque tambi茅n rechazan la intromisi贸n, no le dan tanta trascendencia. Piensan razonablemente que si los colombianos tuvieron suficiente juicio para haberse liberado del encantamiento en el que los ten铆a Uribe, hechicero mayor, no van a pararle bolas al locuaz energ煤meno de al lado.
No hay duda, sin embargo, que Ch谩vez no es indiferente al resultado de estas elecciones. Preferir铆a que continuara Uribe probablemente, ya que sabe c贸mo sacarlo de casillas y c贸mo calmarlo, o a Santos que encarna todo lo que al coronel le disgusta del establecimiento colombiano, y no a Mockus a quien debe ver como animal raro, 鈥渦n Michelena de esos鈥 que qui茅n sabe c贸mo va a reaccionar. El presidente venezolano no es ajeno a lo l煤dico, como lo demostr贸 en Rep煤blica Dominicana cuando le puso fin a un explosivo conflicto regional entonando una canci贸n caribe帽a con m谩s malicia que talento.
Pero prefiere contender con alguien que no haga fintas y que pueda manejar al estilo chafarote.
Menos atenci贸n ha recibido otra ins贸lita intervenci贸n en la campa帽a presidencial que puede tener mayor trascendencia. Se trata del documento titulado 鈥淩eflexiones de los Ex Comandantes del Ej茅rcito Nacional a los Poderes P煤blicos, Dirigentes, Periodismo y Opini贸n鈥 que se distribuy贸 la semana pasada y que firman respetados generales en retiro, que dicen expresar la posici贸n del Ej茅rcito y el resto de la fuerza p煤blica. Uno de los motivos por los que inquieta este documento es porque tiene el tono respetuoso pero en茅rgico e inequ铆voco de las situaciones en las que se produce 鈥渞uido de sables鈥. Se dirige a los candidatos para quejarse por la p茅rdida del fuero militar, para pedirles claridad sobre la continuidad de la pol铆tica de seguridad y sobre sus intenciones de negociar con la guerrilla o pretender llegar a un 鈥渁cuerdo humanitario鈥 con ella.
Santos ha prometido repetidas veces continuar con la 鈥渟eguridad democr谩tica鈥. y no est谩 interesado en otro tipo de soluciones. Mockus tambi茅n ha dicho que mientras que la guerrilla se obstine en secuestrar, llevar a cabo actos terroristas y mantener sus actividades de narcotr谩fico les va a aplicar la 鈥渓egalidad democr谩tica鈥 al pie de la letra. Esto deja por fuera ser blandengue o buscar acuerdos 鈥渉umanitarios鈥 con quienes han sido inhumanos y han demostrado poco respeto por la vida, la libertad o los derechos humanos.
Pero la promesa de Mockus de ce帽irse a la 鈥渓egalidad democr谩tica鈥 y el precedente de que Santos, como Ministro de Defensa, dejara desmontar el fuero militar, sumados al peligro real e inminente de que los tribunales civiles condenen a los oficiales responsables de los actos que siguieron a la toma del Palacio de Justicia en 1985, m谩s la tendencia mundial actual de hacer a los altos mandos jur铆dicamente responsables ante tribunales civiles por lo que haga la Fuerza P煤blica es algo que inquieta a la oficialidad militar, y parece ser lo que motiv贸 el documento. Respetando sus ansiedades y entendiendo que las situaciones de combate no se prestan para conclusiones simples, me atrevo a decir con humildad que al Ej茅rcito Nacional le est谩 sucediendo lo que le sucede a la Iglesia Cat贸lica que le ha faltado coraje para enfrentar y purgar sus pecados. Dos instituciones tan respetadas no pueden refugiarse en fueros para tratar de esconder bajo la alfombra actos de algunos de sus miembros que la sociedad y el mundo rechazan con vehemencia.



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