Cuando la diplomacia se vuelve una cadena de mentiras

2010-08-01 00
mario
El presidente Uribe V茅lez cierra con broche de oro sus dos mandatos desnudando ante la comunidad internacional la farsa caudillesca de la Revoluci贸n Bolivariana del coronel Hugo Ch谩vez. Nada mejor pudo suceder para que el presidente electo no se viera presionado por la desinformaci贸n nacional e internacional para regresar al kil贸metro cero, forzado a recorrer de nuevo el camino infamante de un di谩logo diplom谩tico montado sobre la mentira y el enga帽o. Pero, sobre todo, ning煤n camino pod铆a resultar mejor -para Colombia y para el futuro de las relaciones hemisf茅ricas- que tomar conciencia sobre la pol铆tica desestabilizadora que supone la versi贸n picaresca del socialismo estilo siglo XXI. Los hechos est谩n a la vista. Uno de ellos la 鈥渃onexi贸n Ch谩vez鈥, develada por un juez de la Audiencia Nacional de Espa帽a, quien puso al descubierto la alianza criminal Ch谩vez-Eta- Farc. Y el m谩s contundente de todos: las evidencias sobre la escandalosa connivencia entre la 鈥渞evoluci贸n bolivariana鈥 y el terrorismo internacional, que denunci贸 ante la OEA nuestro embajador Luis Alfonso Hoyos.
Hasta los 煤ltimos d铆as de su mandato, el presidente 脕lvaro Uribe V茅lez ha sido consecuente con sus convicciones de estadista. Conoce como nadie el talante colombiano y no se deja enmarcar en los moldes convencionales de la inacci贸n y del conformismo que parecen ser rasgos caracter铆sticos de nuestra pol铆tica exterior. Los mismos que, sin resolver ning煤n problema de fondo, alimentan la ilusi贸n de que algo est谩 cambiando mientras en la realidad nada cambia. Durante ocho a帽os el primer mandatario debi贸 enfrentar con inagotable paciencia escenarios de conflictos que trascienden por completo nuestras fronteras nacionales. Y que son por excelencia signos inequ铆vocos de que, en un mundo donde se borraron todas las fronteras, muy dif铆cilmente podemos sustraernos a una comunidad internacional de intereses vitales y de complejidades nunca conocidas. Pero, que adem谩s, est谩 ineluctablemente basada en un destino com煤n. Que no es ya el del Estado Naci贸n encapsulado en la vanidosa presunci贸n de una soberan铆a ilusoria, sino el de 6.500 millones de pasajeros de un planeta tambaleante amenazado en su propia supervivencia.
Durante sus ocho a帽os de gobierno el presidente Uribe clam贸 sin pausa ante los principales l铆deres mundiales para que miraran hacia los problemas del terrorismo y del narcotr谩fico como expresi贸n de complicidades externas imposibles de superar mientras no se llegue a sus verdaderas ra铆ces.
Con motivo de la elecci贸n del presidente Barack Obama el gran te贸logo cat贸lico Hans Kung, cumbre del pensamiento contempor谩neo y Presidente de la Fundaci贸n 脡tica Global, escribi贸 un ensayo luminoso sobre la mentira como arma pol铆tica y diplom谩tica. Comienza diciendo: 鈥淯na pregunta 茅tica fundamental para el sucesor del presidente George Bush es esta: 驴debe mentir un Presidente? 驴Hay alguna circunstancia en la que la mentira est茅 justificada?鈥. Por supuesto, quiso ir directo al legado de mentiras con las que el gobierno Bush hab铆a profundizado la crisis de credibilidad en el liderazgo de Estados Unidos.
Todos sabemos que la administraci贸n Obama ha marcado ya claros puntos de inflexi贸n en lo que fueron los rasgos caracter铆sticos de la guerra fr铆a a partir del final de la segunda conflagraci贸n mundial. Fue precisamente George Kennan, Consejero de la Casa Blanca, quien dise帽贸 la llamada pol铆tica de contenci贸n, eje estrat茅gico frente a la Uni贸n Sovi茅tica, y que supon铆a desde el comienzo las 鈥渕entiras necesarias鈥 como la mejor herramienta para neutralizar al enemigo. La gran paradoja es que las armas que utiliz贸 Washington durante 40 a帽os no fueron muy diferentes a las que sirvieron de respuesta desde Mosc煤. Tanto que el propio Winston Churchill no vacil贸 en decir que "En tiempo de guerra, la verdad es tan preciosa que debe ser protegida por una guardia de mentiras". Algo que curiosamente lo aproxima a Hans Kung cuando afirma que 鈥渟eg煤n Mart铆n Lutero, una mentira necesita otras siete para poder parecerse a la verdad o tener aspecto de verdad鈥.
La diplomacia de la mentira perdi贸 vigencia en el mundo de hoy. Sin embargo, el lunatismo del socialismo bolivariano la ha readoptado en la tragicomedia que encabeza un personaje que clasifica perfectamente en la categor铆a patol贸gica de los 鈥渕onoman铆acos鈥. Una especie de alienaci贸n que puede caber tanto en la mente de los grandes inventores, como en el sentido heroico de la vida que inspira el comportamiento de millones de seres humanos en todo el mundo. Pero que tambi茅n se manifiesta en los desequilibrios paranoicos y criminales de dictadores y caudillos de todas las latitudes. Rafael Leonidas Trujillo, el siniestro personaje de Rep煤blica Dominicana, y Juan Vicente G贸mez, el azote de Venezuela por casi treinta a帽os, son los m谩s tristes paradigmas.
Ser铆a fatal que los l铆deres de Am茅rica Latina sucumbieran a semejante amenaza. El presidente Uribe no pod铆a irse sin apelar a un sentido elemental de supervivencia en la comunidad hemisf茅rica, pero tambi茅n en beneficio de la legitimidad incuestionable y de la credibilidad del gobierno que comienza el pr贸ximo 7 de agosto.

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*** DESLEALTAD Y TRAICI脫N ***

*** DESLEALTAD Y TRAICI脫N *** CUANDO NO HAY TRANSPARENCIA en las relaciones entre los pa矛ses, sucede lo que contemplamos con la autoridad ejecutiva del pa矛s hermano de Venezuela, que no responde a las preguntas claras y contundentes relativas al manejo suave y contemporizador que est脿 teniendo con los colombianos equivocados en la forma de ejercer La Vida como el ejercicio de La Pol矛tica. Es de lamentar que esto lo promueva una persona que dice ser seguidor del Libertador Bol矛var; que se lament贸 hasta el 煤ltimo minuto de su Vida por las divisiones fratricidas. Es de lamentar que a estas alturas de la vida vengan sedicentes l矛deres a creer que, con la malhadada violencia se pueden imponer a la fuerza sistemas pol矛ticos que atentan contra las din脿micas de la econom矛a como contra el Don preciado de la libertad, indignificando la difusi貌n del pensamiento

APRENDAMOS Y ENSE脩EMOS A SABER DISERNIR

Creo que muchos tenemos el defecto de creer ciegamente en lo oimos o leemos; de ah铆, la gran cadena de estafadores, oportunistas y manipuladores, que aprovechan esta cualidad humana, para conseguir sus objetivos mezquinos y sacar provecho constante de todo tipo de necesidades que se nos presenten. La idea es mirar, analizar, comparar, reflexionar, investigar y tener serenidad a la hora de elegir la meta o el paso a seguir.



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