Conformidad o ilusi贸n
2010-02-25 00
Nos acostumbramos a los abusos y a la voracidad del sistema financiero. Aterran las cifras que leemos en los peri贸dicos, de sus ganancias de los 煤ltimos a帽os. Parece que en Colombia no hay una autoridad capaz de meterlos en cintura; por el contrario, las alcahueter铆as siguen y van en aumento. No debemos so帽ar, pero s铆 modificar la realidad presente.
Nos mantenemos "afectos" o "indiferentes" a la prebenda, a la componenda, al privilegio y al favorecimiento indebido. Toleramos y en ocasiones propiciamos por indulgentes, la corrupci贸n de funcionarios p煤blicos que exfolian la econom铆a, socavan la confianza de los colombianos de bien y venden su dignidad y probidad al mejor postor. A煤n no hemos derrotado esa fatal enfermedad nacional, que nos destruye y nos mancilla. No olvidemos la denuncia del Zar anticorrupci贸n, el 23 de diciembre pasado, en contra del presidente del Seguro Social, el vicepresidente administrativo y el jefe de compras, por un contrato de 5.400 millones de pesos, celebrado por el ISS para "proteger y organizar las historias cl铆nicas de sus afiliados"; seg煤n 脫scar D铆az (el Zar Anticorrupci贸n), la licitaci贸n sufri贸 cambios de 煤ltima hora para favorecer al ganador. Pese a la alerta sobre lo que estaba fraguando, los directivos del ISS procedieron a adjudicarla. Por l贸gica fueron destituidos, pero lo m谩s grave se supo m谩s tarde, pues aunque fueron separados de sus cargos, los tres funcionarios firmaron un nuevo contrato, esta vez con una empresa de "archivos tecnol贸gicos". A modo de despedida, mostrando gran descaro, impudor y desverg眉enza, los destituidos firmaron velozmente el acuerdo, tramitando la p贸liza y el impuesto de timbre. 隆Bellacos! El panorama de corrupci贸n de los 煤ltimos d铆as de 2009, result贸 aplastante.
Seguimos totalmente ap谩ticos e insensibles ante el desbordado aumento de la poblaci贸n m谩s vulnerable, ignorando una verdad "pu帽etera", y es que mientras sigan naciendo colombianos sin posibilidades ciertas de progreso, no ceder谩 la pobreza. Necesitamos una seria y decidida pol铆tica educativa, capaz de efectuar una planificaci贸n familiar responsable.
Continuamos hablando de educaci贸n... Algunos no entienden que la educaci贸n instala los cimientos para el progreso. Debemos educar, en lugar de informar. Necesitamos verdaderos maestros formadores y educadores, pero no informadores, pues la educaci贸n debe ser la responsable del comportamiento ciudadano en todas las 谩reas. En esa educaci贸n se debe ense帽ar el estricto cumplimiento de la ley; sabemos que esta disciplina nos garantiza la libertad, aspirando por l贸gica a tener una buena seguridad nacional, derrotando de paso el terrorismo. Por eso, en nuestras casas y en las escuelas y colegios de nuestra patria, debe primar la verdad, la lealtad, la honestidad y ese respeto a la ley, as铆 los que la impartan como el caso del famoso hermano del Ministro del Interior, no lo hagan.
No m谩s reformas para ciertos sectores de poblaci贸n, pues 茅stas privilegian a unos pocos y perjudican a otros, concentrando la riqueza, pero masificando la pobreza. Es urgente se帽or Ministro de Hacienda, un nuevo modelo econ贸mico, que promueva el crecimiento de la demanda, la generaci贸n de empleo, una justa redistribuci贸n del ingreso y lo m谩s importante: La democratizaci贸n del cr茅dito. Por favor, no m谩s "errores", como el famoso Agro Ingreso Seguro.
Necesitamos un estadista-presidente, poseedor de ecuanimidad, ciencia y sabidur铆a; capaz de integrar nuestra patria en muchos aspectos; que ese boquete entre ricos y pobres no siga aumentando. Reconozco muchas virtudes en 脕lvaro Uribe, pero... El pa铆s nacional est谩 dividido entre "buenos" y "malos"; como efecto de muchas decisiones tomadas durante este gobierno.
P.D.: En el Congreso Liberal reunido recientemente en Bogot谩, se observ贸 un partido pol铆tico con voluntad de no dejarse aniquilar por las fuerzas de ultraderecha comandadas por el presidente Uribe. Existi贸 inmensa participaci贸n de la juventud. Sigo fiel a una historia de siglo y medio; mi partido no es ef铆mero como lo son los grupos coyunturales de la coalici贸n oficialista. Pero... sigue siendo un partido en ocasiones excluyente y de contradicciones en relaci贸n con los avales.
No puedo quedarme callado ante esta situaci贸n. Esa es la causa por la cual muchos parlamentarios, escuchan los cantos de sirena que en ocasiones, emiten desde la Casa de Nari帽o.
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