15 mil kilómetros para el recuerdo

2010-08-01 00
15 mil

Sebastián Jaramillo 'Bacho' y Edward Andrés Alarcón 'Ecua' recorrieron nueve países durante 11 meses. Una lesión de Sebastián los obligó a parar la aventura. Imágenes.

Ricardo López

manizales

En Machupichu (Perú). “La belleza de este país es increíble. Para entrar a este sitio nos hicieron un descuento por la aventura

Esta nota estaba planeada para escribirse por allá en agosto del 2011. Pero estas líneas se adelantaron por un percance que tuvo uno de los dos protagonistas de la historia. Sin embargo, 'Bacho' y 'Ecua' podrían quedarse horas, tal vez días, hablando de esa experiencia que vivieron durante 11 meses.

Fue una aventura que les cambió la vida. "Ahora uno ve todo de otro modo. No cambiaría ni un día de los que viví en este viaje", dice Sebastián Jaramillo Jaramillo, más conocido como 'Bacho'. "Fueron días inolvidables. Jamás se olvidarán", comenta Edward Andrés Alarcón Rojas, a quien llaman 'Ecua'.

Estos dos manizaleños recorrieron durante 11 meses varios países de Suramerica. El viaje cualquiera lo haría, pero en bicicleta es otro cuento. En total, el cuenta kilómetros de sus 'bicis', marcó 15.000 kilómetros.

Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Argentina, Paraguay y Brasil fueron los países que recorrieron estos dos aventureros (ver recuadros país por país).

manizales

Cuando estaban a la deriva subiendo a Cuzco (Perú), un contenedor los recogió. “Creímos que nos íbamos a morir en ese camión. No

Y esta nota debía salir en agosto del próximo año, porque lo que ellos tenían planeado era demorarse dos años recorriendo todo el continente. "Un accidente montando en moto en Brasil nos hizo devolver. Me lesioné los meniscos y eso nos impidió seguir esta aventura", explica 'Bacho'.

 

A la lucha

Hay que ser arriesgado y ver la vida de otra manera para coger una bicicleta y comenzar un viaje en el que cada día será una experiencia nueva. Aunque la idea era pedalear 35 mil kilómetros, los 15 mil que hicieron les quedarán para el recuerdo.

Ellos decidieron dejar todo a un lado -incluso sus trabajos- y se lanzaron en la conquista de un sueño que los desvelaba hacía rato. Todo lo resumieron en una simple frase: "no hay que soñar la vida, hay que vivir los sueños". Y los vivieron.

"Contar todo lo que vivimos es difícil porque siempre se quedarán cosas por fuera. Pero fue una experiencia que nos unió más como amigos y que nos enseño a ver la vida de otra manera", coinciden ambos.

manizales

‘Bacho’, con un barba tupida, cerca a Argentina. “Para mi el pedaleo fue duro porque no estaba acostumbrado a montar bicicleta c

manizales

Hasta los niños bolivianos disfrutaron de la compañía de estos aventureros. ¿Quién sabe que les hizo ‘Ecua’ para que salieran ll

Preguntarle a cada uno por los 330 días que pasaron es coincidir en relatos parecidos. Los paisajes, las ciudades que visitaron y las personas que conocieron los marcaron de una u otra forma. "Quedarnos con un lugar es difícil porque cada sitio nos dejó algo. En cada lugar que pasamos dejamos gente amable que siempre nos hizo sentir como en casa. Se podría decir que tuvimos casi 300 hogares", comentan 'Bacho' y 'Ecua', quien se conocían hace algunos años, pero seguramente después de esta experiencia, tendrán un lazo de amistad mucho más fuerte. "Nos complementamos muy bien en el viaje. Lo que uno no hacía, lo realizaba el otro. Nos apoyamos en todo y eso fue lo importante", dice 'Bacho', quien confiesa que como no fue tan amante de la bicicleta cuando pequeño, le fue duro tanto pedaleo. "Yo creo que alcancé a podrir un casco que llevaba de tanto que sudé". Tal vez en todo ese esfuerzo se resume los casi 18 kilos que bajó.

 

"Guerreándola"

Lo que Sebastián y Andrés querían era tener una experiencia única. "La idea era irnos por los sitios no tan frecuentados en cada país, sino explorar esos lugares que no son tan turísticos", explica 'Ecua', quien afirma que el fondo común que hicieron antes del viaje les alcanzó para todo.

manizales

Cóndor de los Andes, en Popayán (Colombia). “Desde que salimos el hermoso paisaje fue la constante. En Colombia todo es para apr

"Juntamos 4 mil dólares entre los dos y con eso viajamos 11 meses. Cuánto se gastaría uno pagando hoteles en los 9 países, yo creo que millonadas. Pero nosotros la guerreamos y lo más importante fue la hospitalidad de la gente, que nos dio posada en todo lado. Ellos fueron nuestra familia. Dejamos amistades en todas las partes y el nombre de Colombia muy en alto, porque siempre nos consideraron como muy buenas personas", admiten ambos.

La estrategia a seguir a cada sitio que llegaban fue promocionar la aventura que estaban realizando. "La gente cuando lo ve a uno en bicicleta así de aventureros, le ayuda mucho. Si uno proyecta buena energía todo eso se devuelve. La gente fue vital para este viaje. En cada parte nos daban de todo", comentan y añaden que en sitios como las Cataratas del Igüazú los dejaron entrar gratis o en otros como Machupichú les hicieron descuentos. "También vendimos artesanías", dicen.

 

Todo para el recuerdo

Desde ese 28 de agosto del 2009, día en que un puñado de amigos y familiares los despidió de El Cable de Manizales, hasta hace dos semanas, cuando llegaron a Leticia y de allí cogieron un avión a Bogotá, fueron muchas las cosas que vivieron.

El pedaleo constante, con 70 kilos de equipaje -cada uno- y comida a cuestas, los exigió más de la cuenta.

¿Pero hubo algún momento en que pensaron que todo eso era una locura? "Pues sabíamos que iba a ser difícil, pero nunca pensamos en desistir. Llevábamos un muy buen equipo para sobrevivir donde cayéramos: ropa de frío y de calor y además las bicicletas no fallaron. Para mí un momento duro fue cuando nos tocó echar dedo en Los Andes al caer la noche y lo único que nos paró fue un contenedor. Nos encerraron allá y yo dije: de aquí nos van a sacar muertos. Eso era una nevera porque fue toda la noche a casi 4.300 metros sobre el nivel del mar. No podíamos gritar ni nada porque no nos oían y no teníamos ni un roto de ventilación. Fue muy precario, pero también nos dio ánimos para seguir", dice Sebastián.

¿Y para 'Ecua' hubo algún momento duro? "Saliendo del Lago Calima, por Cali, sufrí una caída muy fuerte. Me pregunté si eso era una señal para lo que se venía más abajo. Pero seguí. Y otro fue cuando haciendo kayac en un río en Quito casi me ahogo, fue un susto muy grande", explica, y ambos añaden que las noches de frío en los desiertos era una cosa de 'locos'. "En el día una temperatura de 40 grados más o menos. En las noches, cuando tocaba parar y dormir, caía a cero grados". Y recuerdan como se extraviaron durante tres días en una Isla. "Nos perdimos y se nos acabó la comida. Tocó pescar para comer".

Cuando menos lo creían, el viaje les llegó a su fin. "Llevábamos como tres meses en Brasil, un país inmenso que nos demoraríamos mucho en recorrer. Un día nos invitaron a hacer Enduro en moto con una gente muy querida. Allí choqué con otro piloto y me dañé los meniscos. Con la rodilla así no podía seguir pedaleando", dice Sebastián.

Tomaron la decisión de emprender viaje de regreso. "Hicimos el trayecto siete día en barco hasta Leticia, otra experiencia inolvidable con gente de todo tipo. Conocimos el corazón del Amazonas en ese barco. Luego, de Leticia en avión hasta Bogotá y de allí a casa", explican.

Contar en estas líneas todo lo vivido por estos dos jóvenes manizaleños es tarea difícil. Ellos se quedan con esos momentos que pasaron en estas 7.920 horas por lugares, que no creyeron conocer.

 

Algunas cifras

- 11 meses (330 días) de viaje

- 15 mil kilómetros recorrieron en las bicicletas.

- 12 llantas utilizaron. Cada uno usó seis después de pinchar.

- 2 cadenas de bicicleta cada uno.

- 70 kilos, en promedio fue lo que cargaron durante el recorrido.

- 4 mil euros fue la cuota de cada uno para el viaje.

- 9 países visitaron.

- 7 días duró el viaje en barco desde Brasil hasta Leticia (Amazonas).

- Casi 12 mil fotos tomaron durante el viaje.

 

PAÍS POR PAÍS

Sebastián y Edward Andrés hicieron un recuento de los países por los que pasaron. El relato es de ambos.

*Ecuador: "Es un país que recorrimos por la playa, una ruta que no mucha gente visita. Las carreteras son muy solitarias, pero todo el paisaje es divino, hermoso; unos bosques secos que son impresionantes, un mar azul fascinante. Por Ecuador estuvimos casi mes y medio. Nos encontramos con la Ciclo Expedición por Sur América, 12 colombianos que recorren en bicicleta dando mensajes de unión y todo eso. Fue una alegría muy grande verlos en el camino".

 

* Perú: "Perú nos deja gente linda, con un carisma impresionante. Nos veían en bicicleta y eramos como héroes, nos regalaban de todo, comida, dormida, elementos para la bicicleta, chaquetas, todo. El país en sí es muy desértico y tiene paisajes mágicos. En la parte por donde nos fuimos, cerca al mar, unos sitios espléndidos. Hay lugares donde se da como una unión del desierto con el mar, es increíble".

 

* Bolivia: "Bolivia es un país que tiene su encanto. Está conservado como era hace siglos. Si uno quiere ver lugares autóctonos, allá es el sitio, los vestidos, como comen, todo. Pero para los viajeros es difícil, porque no tienen buena infraestructura vial, las normas de higiene allá no existen, es muy complicado comer bien y te podes enfermar fácil. Pero en riqueza natural y paisajes extraños y exóticos, sí es muy bello. La Paz, por ejemplo es una cosa loca.

 

* Chile: "En Chile nos tocó el verano. Llegamos apenas arrancó el Rally París Dakar, un evento en el que queríamos estar y por eso apuramos el paso. Llegamos el 7 de enero allá. Chile es un país muy desarrollado, de primer mundo con una cultura, un orden, y una limpieza sobresaliente. Pero es un país muy caro, casi nos quebramos. Allá mil pesos chilenos son 4 mil pesos colombianos. Nos tocó la época del terremoto y fue duro. Si vivimos pa' contarla, ya es mucho. Nos ofrecimos como voluntarios para ayudar, pero nunca fuimos contactados. Nos marcó porque fue triste ver cómo sitios mágicos y gente maravillosa que conocimos y después quedaron en la ruina".

 

* Argentina: "Allá también hay un contraste. Visitamos la Pampa y son sitios desérticos, mucho campo, pero muy poca gente. Nos encontramos con un país que está muy golpeado por su gobierno. Para ser un país que vive del agro, la presidenta los está castigando muy fuerte con los impuestos, entonces están mal. Uno nota esto porque vivimos es con la gente del común. En Argentina estuvimos dos meses largos. Tiene sitios hermosos como las Cataratas del Igüazu, que son una cosa demente. Los siete lagos en Bariloche y esos ríos naturales, son hermosos. Pedaleamos tres días por la orilla de un río y es algo incomparable. La magia allá está en el sur".

 

* Paraguay: "Como los mismos paraguayos dicen, es un país sin Dios ni Ley. El contrabando manda la parada: drogas, armas, hay de todo. Es un país como muy 'adrenalina', es como un San Andresito gigante, que mueve mercancía siempre. Todo es muy barato, una cámara que acá vale 400 mil allá la consigue por 100 mil. No nos adentramos mucho en Paraguay como tal".

 

* Brasil: "Brasil es gigante y estuvimos casi tres meses. El mayor problema al principio era el idioma. No sabíamos nada de portugués y nos tocó aprender muy rápido, pero eso era lo mejor, porque el contacto con la gente fue mucho. La gente es muy hospitalaria y si lo veían a uno en bicicleta, mucho más. No fuimos al litoral, ni a Río de Janeiro, ni nada, era más costoso y mas turístico. Nosotros fuimos por una zona que se llama el Pantanal, como región de Amazonía. Yo creo esa gente no había visto que alguien pasara viajando en bicicleta. Era un lugar mágico. Podías estar sentado en la calle y ver pasar las bandadas de tucanes, guacamayas. Vimos micos, cocodrilos, culebras; hasta una tarántula pasando fresca por la calle".

 

Una experiencia única

Tanto para Sebastián Jaramillo 'Bacho' como para Edward Andrés Alarcón 'Ecua', la aventura vivida les marcó la vida. 'Bacho': "Me quedo con la gente mágica de cada país. Todos nos trataron muy bien. Esta experiencia, así nos haya tocado pararla, me marcó la vida. Lo vuelve a uno menos complicado, se da uno cuenta que no necesita tantas cosas para vivir porque allá siempre vivimos con lo mínimo. Aprendí mucho de mi compañero. Fue una experiencia mágica y muy repetible.

'Ecua': Yo también me quedó con las personas. La vida cambia mucho después de haber recorrido tantos kilómetros al lado de una persona que nunca se despegó. Los paisajes también me marcaron; nunca había visto tantas cosas en la vida. Después de este viaje uno ve el mundo de otra forma. Cuando llegue a mi casa, me creí rico, porque después de haber viajado con un par de calzoncillos y un par de medias, uno se da cuenta todo lo que tiene. Además aprender a vivir con las personas también es importante.

 

Que se viene

Ahora, en sus casas, Sebastián y Edward Andrés tratan de volver a la cotidianidad. "Volver es difícil y adaptarse. Allá cada día era una aventura, pero ahora tenemos que pensar de nuevo en volver a una vida laboral", dicen ambos. Sin embargo, aclaran que esa vida aventurera que siempre los caracterizó sigue ahí. "Eso va en los cables y uno es aventurero. Hay que repetir algo así, como subir a Norteamérica o recorrer nuestros ríos, los que antes eran navegables y ya no. Pero será después".

Comentarios

Ke bein Bacho i ekuo ke estubieron por suramerika!

Pero les faltó el pais delas guayanas, surinan, benesuela estos lugares tanbien son bonitos. Klaro tienen rrason no pudieron kontinuar porke se aporriaron la pierna. Bueno pero de todos modos es legal el biaje, ojala lo kontinuen pues es mui legal la esperiensia. Aora kon las ablas(lenguas) no ai mucho problema, en el kaso dela lengua kastellana i la lengua del portuguesa(komo ustedes lo afirman) eyas son mui proximas pues son bariantes, aora ai problemas o mejor de konprender, si kon ablas (lenguas) mas opuestas komo el kastellano i el guarani, o el kastellano o el kechua, konparado estas ablas kon el abla portuguesa ablando kastellano se entinede, es mas si ablas solo en kantellano te ban a entender mas, el problema es la formasion o komo disen la edukasion, ke le esenãron a bacho e ekua en la eskuela de manisales i del pais ke el portuges es lengua ekstranjera automatikamnete al eskucharla ya bacho i ekuo no la entienden, i le enseãnaron ke el guanbiano, el kechua, el guarani, esetera son lenguas indijenas o dialetos kasi inesistentes entonses kuando bacho i ekuo pasó por esas lugares ke las ablan komo em chinchina, popayan, pasto, kito. machupichu, biña, bariloche, porto alegre, kuibá ni sikiera las mensiona porke eso no es inportante. Bueno de todos modos felisitasiones por el biaje i kontinuen biajando i para tener mas peso de conosimientos,Entonses, Bacho i ekuo, abrasos, eksitos i Suerte. Gonbalo Grajalos Aristisabol

Buena

Muchas felicitaciones a los pos por ese gran ejemplo de vida que le dan a las nuevas generaciones



Test