Hipnosis y misterio

Señor director: 

Daniela, mi hija, me contó el testimonio que había dado una amiga suya sobre una experiencia muy especial que le acaeció con motivo de la pérdida de una pequeña bebé pocos días antes de nacer. Luego, yo personalmente escuché el video en el que esta madre frustrada compartía su profunda vivencia. Ella entró en una fuerte crisis emocional. Su esposo, tratando de ayudarla, le consiguió una bella mascota para que fuera su compañía. Así inició ella caminadas para sacar de paseo a su tierna perrita y entretenerse con esta sencilla tarea. Pero un día resolvió buscar ayuda profesional con una sicoterapeuta quien la atendió en su consultorio. Acostada en una amplia silla, fue adormecida por la doctora, con una especie de hipnosis. Entrada en su sueño, comenzó a visualizar un fuerte resplandor que se fue convirtiendo poco a poco en una iluminada cruz y una voz que decía: vas a estar muy bien. Se despertó muy asustada.

Inmediatamente se puso de pie e inició la salida del consultorio. La sicoterapeuta le pidió tranquilidad. Pero esta mujer, demasiado impactada le respondió que ella se iba de allí inmediatamente. Y así lo hizo. Un día salió a caminar junto con su esposo y su ya apreciada mascota. Iban por un prado de un tranquilo parque. De pronto ella distinguió a lo lejos una iluminación, un resplandor. Le habló a su esposo de lo que estaba viendo y le señaló el sitio respectivo. El esposo miró hacia donde ella le indicó y le manifestó a ella que no veía nada. Insistió ella en su visión especial, pero él le volvió a afirmar que nada veía. Siguiendo su andar, de repente la mujer se agachó y recogió del suelo una hermosa cruz que le trajo el recuerdo de su sueño de días pasados. Quedó muy impactada y allá en lo profundo de su interior volvió a escuchar la voz que le decía: de esta situación vas a salir muy bien. Le contó a su esposo, entre sollozos y lágrimas, toda esta vivencia misteriosa que le había sucedido. Y también la compartió con familiares y amistades a través de un video.

He afirmado que los seres humanos vivimos en medio de milagros y misterios. Nos hemos acostumbrado a la maravilla que somos y a la de la naturaleza: su fauna, su flora. Y muchas veces ocurren vivencias que nos parecen algo especial en nuestra vida. Creo que debemos mantener en nuestra mente ese hermoso canto de: “gracias a la vida que nos ha dado tanto. Me dio dos luceros que cuando los abro perfecto distingo lo negro del blanco. Me ha dado el sonido y el abecedario y con él las palabras que pienso y declaro. Me ha dado el oído que todo lo graba. Me ha dado la marcha de mis pies cansados. Me ha dado la risa y me ha dado el llanto, para distinguir dicha de quebranto”. Gratitud es una terapia.

Alirio De Los Ríos Flórez.

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